¿Tener o solo ver? Formato físico vs. streaming

Aunque el streaming suena más práctico, los formatos Blu-ray y DVD tienen ventajas importantes.

Lalo OrtegaLalo Ortega  ·  agosto 24, 2022
Compartir
¿Tener o solo ver? Formato físico vs. streaming
Foto: Brett Jordan / Unsplash

Hoy, ver una película o serie es, en teoría, extremadamente práctico: solo hace falta sentarte, abrir la aplicación de tu servicio de streaming preferido, seleccionar lo que quieres ver y dar play. Eso, claro, si la película o serie de tu elección todavía está en determinada plataforma digital. Del otro lado de tu habitación puede que estén algunos Blu-ray y DVD. Entonces, en un enfrentamiento de formato físico y streaming, ¿qué medio resultaría vencedor?

La Guía Central también recomienda:

Desde el ascenso de Netflix y la explosión del mercado del streaming de video (que hoy tiene más opciones que nunca), se auguraba la muerte de los formatos físicos. Tenía sentido: ¿para qué ocupar espacio en las repisas del hogar con algunas decenas de títulos (costosos) si el precio de una suscripción te garantiza acceso a un catálogo de miles?

streaming
Las opciones parecen ilimitadas con el streaming, pero pueden desaparecer en cualquier momento. Crédito: Flickr / Creative Commons

Excepto que ese acceso no está 100 por ciento garantizado. Siempre ha sido así, pero acontecimientos recientes como el de HBO Max y su propietaria, el conglomerado Warner Bros. Discovery, han dejado en evidencia una vez más el gran problema con las plataformas de streaming.

Para no hacer el cuento largo: WarnerMedia, antes perteneciente al conglomerado de AT&T, fue separada del mismo para ser fusionada con Discovery, Inc. y formar Warner Bros. Discovery, bajo una nueva dirección. Esto trajo algunos cambios de objetivos, incluyendo el de la agresiva estrategia de la administración previa para impulsar HBO Max y crecer en el mercado del streaming.

La víctima más famosa de este cambio fue la cancelación de la película Batgirl, pensada en exclusiva para HBO Max, como una forma de deducir impuestos. Menos sonada fue la retirada de seis títulos originales para el mismo fin: Confinados (Locked Down), Sueños de Marte (Moonshot), el remake de Las brujas (The Witches), Superintelligence, An American Pickle y Twelve (Charm City Kings).

Ahora bien, puede que ninguno de estos títulos vaya a cambiar la historia del cine ni sea una piedra angular de la cultura audiovisual contemporánea. Pero puede ser que te hayan gustado o incluso marcado. De ser así, qué pena por ti: solo algunas de ellas están disponibles en Blu-ray o DVD. El resto ya no hay modo de verlo (al menos no uno legal).

Batgirl
Batgirl fue solo el comienzo de una oleada de contenido eliminado de HBO Max. Crédito: Warner Bros. Pictures

Lo cual expone el gran problema: cada vez más nuestra cultura está en manos de grandes corporaciones que deciden qué mantener o retirar de sus catálogos basándose en una sola cosa: la rentabilidad. ¿La relación costo-beneficio se traduce en suscriptores o en muchas reproducciones? Se queda. ¿Cuesta un centavo más de lo aceptable tenerla en el catálogo? Se va.

Lo contrario también es cierto: no importa cuánto haya significado una película o serie en términos culturales. Si los ejecutivos detrás de tu plataforma de streaming preferida no le ven potencial comercial (basándose en la sagrada palabra de la data), puedes olvidarte de que la añadan al catálogo en el futuro previsible (hay excepciones, como MUBI o FilminLatino en México).

No se trata de pedir a estos grandes conglomerados mediáticos que de pronto se vuelvan una caridad (al final son un negocio, vamos). Pero esto deja claras las ventajas del formato físico. De ellas, la primordial es que, mientras tengas tu reproductor y un Blu-ray o DVD en buenas condiciones, nada ni nadie podrá impedir que veas tu película o serie favorita.

A más de una década de la explosión de las “guerras del streaming”, se ha vuelto evidente que el formato físico no se irá. Sí, claramente su presencia se ha visto disminuida (en México, solo hace falta ver cuán reducidas son ahora las secciones de películas en un Mix-Up), pero muchas distribuidoras continúan editando versiones en Blu-ray y DVD de sus estrenos más recientes.

El home video, pues, sigue vivo y arraigado en un nicho de coleccionistas, conocedores y entusiastas que aún aprecian tener sus títulos preferidos en casa, para ver como y cuando gusten. Y sí, por su naturaleza, esa práctica puede ser costosa, pero queremos presentarte el argumento de que, incluso hoy, es un formato preferible (y esencial) para la preservación de nuestra cultura audiovisual.

Otras ventajas del formato físico

Los extras

Una de las más obvias ventajas del formato físico. En plataformas como Netflix, es rarísimo encontrarte con algún tipo de entrevista o making of, incluso de sus producciones más exitosas. Ni hablar de galerías de arte conceptual o algo por el estilo. Esta clase de material adicional, los famosos “extras”, se dan por hecho en los Blu-ray y DVD.

Aunque también hay que decirlo, los extras ya no son lo que eran. En la cumbre de la era del DVD, una edición especial podía venir repleta (pero en verdad repleta) de estos materiales adicionales.

Hoy, por obvia virtud de la preferencia por el streaming, los estudios comerciales dedican menos “amor” a esta característica. Lo que sí es que incluso las ediciones más básicas en Blu-ray y DVD pueden contener aunque sea un minidocumental o featurette que no encontrarás en otro lado (quizá con la excepción de Apple TV, que suele incluir los iTunes Extras).

Pero toma nota de este tip de coleccionista: si tienes DVD de finales de los 90 e inicios de los 2000, atesóralos. Ya no los hacen como antes… Yo regalé mis DVD de El señor de los anillos de aquella época, y no dejo de arrepentirme.

DVD
Los viejos DVDs siguen siendo los campeones de los extras. Crédito: Thomas Hawk / Creative Commons

¡Mira, mamá, sin buffering!

Aunque los anchos de banda han mejorado, el talón de Aquiles del streaming sigue siendo (y será por un buen tiempo) su dependencia a una conexión a internet. Si tu ancho de banda es malo, estarás condenado a ver tus series y películas favoritas con una calidad de imagen pobre o con interrupciones constantes por el buffering (el proceso de descarga y almacenamiento de los datos necesarios para poder reproducir tu contenido).

Una de las ventajas del formato físico, como se puede intuir, es que no hay que descargar datos. Basta con insertar el disco en el reproductor, dar play y disfrutar sin interrupciones ni preocupaciones por la calidad de tu conexión.

La calidad de imagen

Si bien es cierto que la mayor parte de las plataformas de streaming ya ofrecen la reproducción del contenido hasta en 4K o Ultra HD, de nuevo, esto queda supeditado al ancho de banda disponible.

También, los planes con esa calidad de imagen suelen ser los más caros dentro de la gama de cada servicio. Con Netflix, por ejemplo, solo el plan premium (de 299 pesos mexicanos al mes) ofrece calidad Ultra HD. El de en medio desciende hasta HD y el básico está en definición básica. En el caso de HBO Max, únicamente el plan estándar ofrece desde HD y 4K (según disponibilidad), pues el de entrada —pensado para dispositivos móviles— opera con definición estándar.

En el caso del DVD no hay una diferencia notable respecto al streaming, pues este formato ofrece definición estándar. Sin embargo, la cosa cambia con el Blu-ray, que brinda calidad Full HD, todavía superior a los planes estándar de la mayoría de los servicios de streaming. También están los Blu-ray 4K, aunque con estos últimos ya hay que considerar el precio.

Tener algo tangible

Lo dicho: una de las ventajas del formato físico es tener una caja o disco tangible en tus manos. Más allá de la sensación tan idealizada de poder sentir el plástico y papel, es algo que da certidumbre. A menos que destruyas, extravíes, deseches o regales los discos, no hay nada que pueda eliminar esa película o serie de tu repertorio.

Y hay que admitirlo: aunque sea mundano, sí hay algo muy lindo en el hecho de poder tener en tus manos tus películas y series preferidas, o una videoteca curada ya sea con lo que te gusta o con títulos difíciles de conseguir.

formato físico
¿Tiene desventajas? Sí, pero es real. Crédito: Ivan Radic / Creative Commons

Aquí la gran limitante es el espacio. A menos que puedas disponer de habitaciones enteras, quizá tengas que limitarte a pocas repisas en un rincón con algunas decenas de títulos.

Algunos tips para coleccionar películas y series en formato físico

Ahora, cada quien es libre de hacer lo que quiera. Sin embargo, considerando que los títulos menos “exitosos” o potencialmente lucrativos son los más susceptibles de desaparecer de las plataformas de streaming, te recomendamos enfocar tus esfuerzos de coleccionismo a las películas y series más difíciles de conseguir.

En otras palabras: quizá sea un tanto ocioso invertir en la treintena de películas que conforman el Universo Cinematográfico de Marvel si se considera lo rentables que son para Disney y que la compañía de Mickey Mouse se ha asegurado de que sean ampliamente accesibles al público. ¿Una película de culto moderna? En el mejor de los casos, puede que MUBI la tenga en su catálogo durante una temporada, antes de retirarla y que vuelva a caer en el olvido.

En resumen: si vas a comprar físico, apuesta por los títulos más raros o difíciles de conseguir (y los que más te gusten, por supuesto).

¿DVD o Blu-ray?

Una de las ventajas del formato físico en la actualidad es que, contrario a los estorbosos videocasetes (o peor, las latas de celuloide como tal), los discos ópticos son compactos, tienen gran capacidad de almacenamiento de datos y, a su vez, son fáciles de guardar.

Pero ¿cuál es mejor? En la superficie, podría parecer que el DVD es inferior bajo la idea de que, al tener un almacenamiento menor, la calidad de imagen ofrecida sufre. Sin embargo, esto no es lo único a considerar.

Lo dicho, las viejas ediciones de películas y series en DVD tenían más cariño por parte de las distribuidoras: empaques más lindos y extras más robustos. Incluso hoy, las hacen preferibles por encima de las nuevas ediciones en Blu-ray.

Star Wars en DVD
Una reliquia previa a la era Disney de Star Wars, con extras que no están ni en Disney+. Crédito: Lalo Ortega

Además, históricamente, el DVD ha sido el formato más accesible y de mayor penetración. Al haber precedido al streaming por bastantes años más que el Blu-ray, los reproductores de DVD siguen siendo comunes y más fáciles de conseguir (algunos modelos de computadoras aún los tienen integrados). Por lo mismo, suelen ser bastante más baratos.

Por la amplia penetración que tuvo el DVD, hay títulos que jamás fueron editados en su formato “hermano” más evolucionado. Pero si lo que buscas es una óptima calidad de imagen, la opción más obvia siempre será el Blu-ray o su sucesor, el Blu-ray 4K.

Sí, los precios de este último pueden ser un tanto prohibitivos y las ediciones suelen limitarse a títulos más específicos (salvo por algunos sellos, como veremos más adelante).

¿Qué sellos ofrecen los títulos más interesantes?

Un hecho evidente es que algunos de los grandes estudios tienen menos interés en editar sus nuevos lanzamientos en DVD o Blu-ray, como Disney. Pero como hemos dicho antes, tampoco importa mucho: sus títulos seguirán siendo fácilmente accesibles mientras exista Disney+.

Si deseas conocer alternativas más interesantes al respecto, te recomendamos investigar lo que hacen sellos de especialidad, como The Criterion Collection, Arrow Video, Kino Lorber y Shout! Factory. Sus catálogos ofrecen títulos que difícilmente serán editados comercialmente por los gigantes como Warner o Universal. Criterion, incluso, ha lanzado ediciones físicas de películas de Netflix, con extras no disponibles en otros lados.

El poder del perro en Blu-ray
¿Una película de Netflix en formato físico? Existe. Crédito: The Criterion Collection

Algunos de ellos poseen tiendas digitales con envíos a varios países fuera de los Estados Unidos, y títulos editados por estos sellos se consiguen en tiendas como Amazon.

Sin embargo, cabe señalar que algunas ediciones pueden ser exclusivas de ciertas regiones. Lo que nos lleva al siguiente punto.

¿Qué reproductor necesito?

Como con cualquier soporte físico, los Blu-ray y DVD requieren un equipo especializado. La primera ventaja de estos dos formatos es que los reproductores de Blu-ray suelen ser compatibles con DVD, así que matamos dos pájaros de un tiro con un buen dispositivo de este tipo.

Si piensas coleccionar títulos exclusivos de algún país ajeno a la región del tuyo, otro punto importante es considerar un reproductor multirregión. Estos son fáciles de conseguir en Amazon, por ejemplo.

Por último, deberás decidir si quieres invertir en ediciones en 4K, que son más costosas y requieren reproductores especializados (aunque estos también son retrocompatibles con Blu-ray estándar y DVD).

Tomando al Blu-ray estándar como un equilibrado punto medio entre precio y calidad de imagen, te sugerimos adquirir un reproductor multirregión. Yo he tenido una buena experiencia con los de la marca LG, si fuera necesario dar una recomendación.

¿Dónde comprar películas y series en formato físico?

La respuesta, al menos en México, es cada vez más complicada. Aún existen algunas tiendas especializadas aquí y allá (una de las más populares es Discos Morales). Sin embargo, cada día son más escasas, e incluso cadenas como Mix-Up dedican cada vez menos espacio a películas y series.

En países como Estados Unidos, por ejemplo, hay tiendas como Amoeba Music o las cadenas de librerías Barnes & Noble, que ofrecen sellos de especialidad en películas y series (entre muchas otras cosas). Sin embargo, comprar en ellas tiene un precio elevado.

Así, tu opción más segura está con los e-commerce como Amazon: ofrecen tanto los títulos más comunes de Disney hasta las rarezas más codiciadas de Criterion Collection a precios razonables. Si quieres comenzar, aquí te recomendamos esta edición de un auténtico clásico del terror, la mejor manera de verlo actualmente.